EL PERFECTO AMOR

Hace unos años, cuando se estrenó “La cumbre escarlata” fui a verla al cine. Tenía una idea hecha por los trailers de la TV y resultó ser algo muy distinto a lo que entendí a ver los trailers. No me gustó la peli, pero en una escena hubo una frase que me tuvo entretenido durante toda la película, suerte que fue casi al principio.
Muchas veces, sin querer, ni buscarlo, ni pensarlo llegan a tu momento palabras que oyes decir a un desconocido; una frase escrita en un texto, o alguna expresión dicha en un audiovisual que hace que tu mente convierta, por un segundo, en una sesión intensa de meditación, incluso llegando a conclusiones que parece que has tenido que estar días meditando… y que tras ese segundo, de forma discontinua, se suceden más segundos meditativos. Los llamados segundos de eternidad.

La frase que oí en la película, que logró ese estado en mí fue: “en el amor no hay lugar para la perfección”. Para muchos quizás pase desapercibida, para otros, como a mí, llamaría mucho su atención. Me impresionó tanto como que me encantó la frase.
En ese momento, absorto por el significado que para mí trajo justo en ese momento, comencé a sentir una serie de pensamientos: <<Ciertamente andamos “calzando” el amor. Definimos lo que es el amor, cómo debe ser, cómo debe darse, con quién ha de presentarse. Ideas que pasan a ser luego dogmas del amor sin más. Y resulta que todos tienen un doctorado en el amor para hablar como jueces del amor.

Definimos la perfección del amor según COMO NOSOTROS LO VEMOS, pero olvidamos lo más importante… sentirlo. Y no hablo de sentir amor por o para alguien, sino de SENTIR QUÉ ES EL AMOR.
Para muchos, el amor es un estado incansable de éxtasis, alegría y felicidad; que lo vives o lo compartes con la familia y con la pareja, y encima son distintas formas de amar, cada una bien definida por ley; fuera de ese círculo íntimo de personas la definición de amor cambia, y se es reticente a expresar la sinceridad con la que sentimos las cosas por un miedo sin sentido. ¿No hay amor más allá de la pareja o la familia?

Para la mayoría, hablar de amor es asociar el bienestar propio a tener cubierta una serie de “necesidades” sentimentales que “debe” darte o encontrarse en otra persona, si no, no hay amor entre los implicados; sea familia, sea pareja, sea amigo, sea lo que sea… Claramente también se suele asociar el término de amor a una máxima expresión de “entrega” exclusiva a otra persona, en distintos grados y con un sacrificio explícito en muchas ocasiones. Si se habla que EL AMOR LO ES TODO Y ES INMENSO… ¿puede estar LIMITADO a una persona? No hay que confundir la forma de relacionarse o entregarse con lo que es LA EXPRESIÓN DEL AMOR o, dicho de otra forma, CON AMAR>>.

A continuación de esta observación a velocidad luz, vino mi meditación sentida con la misma velocidad. ¡¡¡Claro que no cabe en el amor la perfección!!!  Se busca el amor perfecto, pero no hay perfección en el amor. EL AMOR SE SIENTE, LO SIENTES TAL CUAL ES. Es un impulso que crea un vínculo, un lazo con el otro sin importar las circunstancias, las formas, las condiciones, los orígenes… solo sientes lo grande que es esa persona o cosa para ti sin importar nada más, sin mirar nada más. Todas las sensaciones son parte del amor, puesto que de ellas aprendemos, aprendemos a vivir, a gestionar, a crear, a enseñar, a crecer… a ser. Aunque cada cual tenga su definición de amor, o cómo tiene que ser el amor en su vida o para su vida… no dejaré de limitarlo mientras lo quiera “definir”. El amor no es perfecto, simplemente es, una sensación tan inmensa que te quedas sin palabras, que toda expresión que conoces se te queda corta o inservible para explicar lo que se lleva por dentro. Nunca llegaremos a encontrar la definición de perfección (y ya hablé en un post anterior de ello) porque somos muy diferentes los unos de los otros, y hay muchos puntos de vistas, muchos “sentires”… y los estándares deben usarse como guías pero nunca como dogmas o modelos a seguir o alcanzar porque estaremos olvidando algo muy importante. Olvidaremos lo que sentimos y lo que queremos en base a lo que sentimos de forma auténtica.  EN ESE SENTIMIENTO NO CABE LA EXIGENCIA, NO CABE EL REPROCHE, NO EXISTE EL JUICIO, NO CABE LA DEMANDA NI LA IMPOSICIÓN NI LA POSESIÓN.

Así que no hay lugar en el amor para la perfección. Podemos amar lo más inimaginable, podemos amar y enamorarnos de quien/es menos se espera, de algo impensable, de la persona más absurda, podemos amar y enamorarnos de más de una persona… la felicidad radica en avanzar, aprender, aceptar y crecer; solo o acompañado, no importa; solo hay que seguir las instrucciones en cada momento de lo que, amando, sentimos.

Cuando empezamos a definir el amor, y lo estandarizamos: cómo debe ser, con quién debe ser, qué debe haber… estamos coartando nuestra libertad de expresión. No hay que olvidar el amor hacia uno mismo; por eso, EL SACRIFICIO DE UNO POR HACER QUE EL OTRO ESTÉ BIEN O POR COMPLACERLO NO ES AMOR, es prostitución emocional.

A mi forma de ver, el acto de amor más grande que puede haber es dejar decidir al otro qué quiere, sin decirle lo que tiene que querer; ayudarle a que exprese lo que siente de forma sincera y aceptar lo que es. En el momento que se priva al otro de decidir a quién tiene que amar, o cómo debe amar, lo estamos haciendo con nosotros mismos cortando la propia libertad de amar y ser amado. Sea la condición que tengamos, EL AMOR NO ES UN PRIVILEGIO, NO ES UN PREMIO, NO ES UN DERECHO QUE SOLO MERECEN UNOS POCOS. Todo lo contrario, EL AMOR ES, solo hay que dejarlo sentir y tomarlo. Somos dignos de ser amados y ser “amores”, sin importar circunstancias o estados; todo tiene un sentido de ser y eso no anula la dignidad de ser amado ni de amar. Y es recíproco: Si amas, te amarán; si no amas, no te amarán. EL AMOR NO ES UNILATERAL, O UNIDIRECCIONAL, NI EXCLUSIVO (de o para una persona). Cuando nos negamos el amor a nosotros mismos no podemos darlo tampoco; “lo que es dentro, es fuera”. Cada cual SIENTE a quién/es amar y como amar, y no hay explicación; la explicación está en el sentimiento (en lo que se siente sin palabras ni razón): nuevo o viejo, roto o entero, feo o bello, mustio o vigoroso… uno decide en base a lo que siente sin importar qué, porque para el que decide, lo que elige, es bello en todas sus dimensiones.

– NO LIMITES EL AMOR CON DEFINICIONES NI DOGMAS NI MODELOS.
– NO RESTRINJAS LO QUE SIENTES Y DÉJALO FLUIR PLENAMENTE.
– ÁMATE Y TE AMARÁN; SI NO TE AMAS, NO TE AMARÁN.
– EL AMOR NO ES OBJETO: NO ES PREMIO NI PRIVILEGIO NI DERECHO.
– EL AMOR NO SE EXPLICA, EL AMOR SE SIENTE Y SE EXPRESA.
– EL AMOR NO JUZGA, NO EXIGE, NO REPROCHA. NO ES CARENCIA.
– A VECES SE DICE QUE EL AMOR ES UNA ACTITUD.

Cuando rompemos “estas reglas”, sentimos el amor con mucho dolor. Y aparece una frase que se ha hecho habitual pese a que es una gran mentira: <<El amor duele>>. DUELE LA IDEA DE AMOR QUE HACEMOS. Igual cuando le quitamos a un niño de las manos un objeto “peligroso”, se lo quitamos para que no se haga daño, pero el daño se lo hace porque no entiende qué tiene entre las manos, y lo único que sabe el niño es que no lo tiene y llora por ello. Cuando el niño entiende qué es y cómo gestionarlo, ya no hay inconveniente en que lo tenga, pero la única forma de entender las cosas es como hacen los bebés, experimentándolas CON INOCENCIA, sin ideas preconcebidas.
Y también podemos decir, y muchas veces se ha escuchado, que <<el amor no tiene reglas>>, sólo cuando se las ponemos, deja de ser amor para ser “MI VERSIÓN del querer de forma auténtica”, «MI VERSIÓN del amor».

Todo esto, y seguramente algo más que no recuerde, fue lo que sucedió en aparentemente un segundo en mi cabeza, algo que me ha llevado una hora escribirlo. Cualquiera que fuese la conclusión final a la que yo llegué en mi inconsciente está para integrarlo en mi vivir del día a día. Las conclusiones a las que podáis llegar serán vuestras, la luz que veáis al pensar todo esto serán las vuestras.

Así que aprovechad esas palabras que oigáis de pasada, esa expresión que escuchéis, esa frase que leáis… mientras camináis, en tren o metro, por la TV o viendo alguna película, en el periódico o en algún spot… cuando hagan eco en vuestra mente volvedlas a pensar… ya veis que un solo segundo da para mucho; porque será un momento de aprendizaje y encuentro con uno/a mismo/a.

David Padial Z.

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Un comentario sobre “EL PERFECTO AMOR”

  • Hola …. creo leerte y escuchar mi mente….y mi corazón….. porque después de pasar x todas las definiciones de amor….incorrectas….a mi pensar hoy….de sufrir…de necesitar…de sacrificarse….etc….hoy creo saber lo que realmente es el amor…y el darme cuenta ….ya me hace feliz……el Amor no se explica….se siente….y Punto…..es infinito…. Gracias

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